TICs y la Educación actual

Recuerdo como si hubiera sido ayer (10 años a lo mucho), que para realizar una investigación tenia que acudir casi que obligatoriamente a una biblioteca, reunirme con mis compañeros de estudio y escribir en un PC que pesaba más de 15 libras, en la actualidad para que un estudiante lleve a cabo esas mismas actividades puede hacer uso de herramientas como Hangouts, Skype, TeamBox, Gdocs, Tablets, Netbooks, Smartphone, Wikipedia, entre otros. Hoy en día Hablar de ir a la biblioteca a buscar información es algo obsoleto, debido a que las bibliotecas se han convertido a mi parecer en un lugar de lectura, conectividad y socialización algo así como un centro de Coworking, porque el estudiante del presente hace búsquedas significativas, necesita obtener la información de la forma más fácil y rápida para optimizar su tiempo y ser más productivo; con esto no quiero decir Ctrl+C y Ctrl+V pero la pregunta del millón es ¿Los docentes pueden, quieren y están en condiciones de acompañar a los estudiantes en el viaje hacia el mundo digital?

Desde hace varias décadas se comenzó a especular sobre el impacto que la revolución en las TICs podría tener en la educación, en todos sus niveles. Esa especulación, y los múltiples ensayos que la siguieron, se han convertido en los últimos años, especialmente a partir del desarrollo de la Web, en un gran movimiento que está transformando la educación en muchos lugares del mundo desarrollado.

Infortunadamente, no se ha cumplido una de las predicciones de la especulación inicial, a saber: que la revolución de las TICs permitiría a los países en desarrollo mejorar sus sistemas educativos a pasos agigantados, hasta alcanzar a los de los países ricos. Por el contrario, lo que se observa en años recientes es un aumento en la brecha entre la típica escuela latinoamericana.

Eso no tiene necesariamente que ser así: los gobiernos de América Latina tienen ahora la gran oportunidad de transformar sus sistemas educativos; de mejorar la calidad de sus escuelas; de reducir la inequidad en las oportunidades que se ofrecen a los jóvenes de los diferentes estratos socioeconómicos de sus países; y de preparar a su población para los retos que entraña la economía globalizada, muy competitiva, de la sociedad del conocimiento característica del siglo XXI.

Los cambios tecnológicos en los microprocesadores y en los dispositivos de memoria digital, así como el aumento de capacidad de transmisión de información en fibra óptica y en sistemas inalámbricos y, la disponibilidad de muchísimos recursos gratuitos en la Web han reducido los costos de aprovechamiento del potencial de las TICs en la educación a niveles no soñados por educadores o gobernantes hace sólo 10 años.

En la actualidad hasta los docentes más grandes están entrando a Facebook para ver fotos de secundario que suben sus compañeros, está claro que Facebook es la mayor y populosa red social que existe, pero para mí no debería de ser utilizada para la educación porque goza de características adictivas y poco productivas, sin embargo de eso se darán cuenta las generaciones de docentes nativos digitales, los que usan Internet desde que tienen recuerdo y optarán por mejores herramientas como es el caso de ClassRooms un proyecto muy interesante, desarrollado por los responsables de Wordpress.

En mi país por poner un ejemplo la educación necesita un buen empujón hacia las nuevas tecnologías y por supuesto dejar por un lado de ver a la educación como un negocio redondo, lo cual únicamente destruye las bases de crecimiento y desarrollo, asimismo considero, que el docente debe de ir un paso adelante del estudiante no estoy diciendo que el docente sea el más geek de todos, sino más bien saber utilizar por lo menos herramientas colaborativas de ultima generación para poder transmitir su conocimiento. 

Tengo Fe de que en un futuro no tan lejano la mayoría de las personas dejen de creer que la Internet fue creada únicamente para el ocio y que Internet es sinónimo de Facebook o redes sociales, además que la educación por fin tenga la innovación que necesita desde hace muchos años, por medio de herramientas efectivas para descentralizar las cátedras y así convertir a los establecimientos educativos en centros de recreación, educación enfocada en el ambiente (ejemplo: plantar árboles y respeto a la naturaleza) y por supuesto en centros de enseñanza de moral y ética.

Comentarios