Cómo leer sin leer


Si me dieran un Quetzal (moneda de mi país) cada vez que escucho la frase «no me gusta leer», sin duda ya hubiera comprado algún wearable de ingente precio.

Ciertamente en la «viña del señor, hay de todo», precisamente en lo concerniente a lectores: los hay esponjas, coladores, relojes de arena, diamantes, ingenuo, astuto, profundo, instruido, ... y por último están todos aquellos(as) que no leen ni un ápice, bueno, o quizá sí leen, pero sólo publicaciones de alguna red social, conversaciones en «X» o «Y» aplicación de mensajería instantánea, publicidad y propaganda que encuentran en su recorrido, entre otras cosas de poca importancia; en este contexto, imagino que tienes uno que otro amigo(a) que simplemente no le gusta leer, pero que tiene la utópica idea de que «algún día lo hará», sien do así, sólo queda decir «aún hay esperanza».

La gran paradoja —leer sin leer—, un poco hilarante ¿No?
Para iniciar en el vasto mundo de la lectura, lo primero que se debe de hacer, en términos escuetos, es: generar el hábito y luego mantenerlo; a mi parecer, lo primero es más complicado que lo segundo, claramente porque generar el hábito requiere de una fuerza de voluntad mayor, además de motivación y compromiso; sin embargo para mantener el hábito además de motivación y compromiso, se requiere de encontrar el método más adecuado y creativo posible para leer; dicho esto, la tecnología de hogaño no es como la de otrora, efectivamente porque en el presente disponemos de dispositivos y aplicaciones que nos permiten leer de una forma «más dinámica e interactiva» a tal punto que leer no precisamente significa estar frente a una pantalla consumiendo cantidades ingentes de texto; por ejemplo, muchos de los modelos recientes de dispositivos móviles tienen la característica «Salida de texto a voz», asimismo permiten instalar aplicaciones como Pocket o Instapaper que permiten almacenar contenido; @voice aloud reader también es una aplicación muy útil para convertir texto a voz que bien se puede combinar con una voz sintética como Penélope de Ivona Text to Speech (TTS) o una de las tantas voces sintéticas de Voz TTS Vocalizer. Para ir aterrizando, el método que utilizo para leer cuando no puedo o no deseo leer básicamente es escuchar la lectura de Penélope por medio de Pocket o @voice aloud reader; cabe destacar que este método lo utilizó asiduamente en el tránsito vehicular para aprovechar el tiempo y así no dejar lecturas pendientes. Entonces ¿Aún hay escusas para no leer?

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